Ecoturismo Dominicano


Ébano Verde

Localización y acceso
Esta Reserva científica está ubicada en la zona oriental del macizo de la Cordillera Central. Tiene 29 kilómetros cuadrados. Originalmente fue creada con 23.1 kilómetros cuadrados. El acceso es relativamente fácil desde la carretera que conduce desde Bonao, en el llamado Cruce del Abanico, hasta Constanza.

No se permiten las visitas masivas a esta área protegida, aunque se han habilitado algunas zonas de la periferia para que los turistas puedan apreciar el motivo de la conservación de este recurso.

En la Loma Cazabito, en la carretera de Bonao a Constanza, está la Estación Cazabito, con antenas de comunicación. A este lugar se accede desde la carretera a Jarabacoa por un camino escarpado. Son unos dos kilómetros desde la carretera hasta el borde de la reserva.
Base legal
Fue creada en 1989 mediante el decreto 417-89, se estableció para garantizar el mantenimiento de los regímenes hídricos del Cibao mediante la protección de zonas como la Loma la Sal, La Golondrina, Cazabito y otras áreas adyacentes, según consta en el decreto original.

Fue la primera área natural protegida bajo administración privada de la Fundación de Mejoramiento Humano Progressio. Esta organización privada ha adquirido terrenos en las inmediaciones de la reserva y las entregó en propiedad al Estado para aumentar el área bajo protección.
Ecoturismo
Protege al ébano verde (Magnolia pallescens), un árbol de madera preciosa, en peligro de extinción. En ella nacen los ríos Camú, Jimenoa y Jatubey.
La zona abarca territorio de las provincias de La Vega y Monseñor Nouel, en los municipios de Jarabacoa, Constanza, Bonao y La Vega.

En el terreno se encuentran elevaciones desde los 800 metros de altura hasta los 1,565 en la Loma La Golondrina. Las lluvias en esta reserva registran entre los 1,500 milímetros cúbicos y los 3,000 milímetros cúbicos anuales, lo que la convierten en una de las zonas más húmedas del país. Estas aguas abastecen a la ciudad de La Vega y a las presas de Tavera, a través del río Jimenoa, la presa Rincón, a través del río Jatubey.

Es una de las zonas con mayor cantidad de plantas endémicas. Se han reportado 621 especies de plantas vasculares, de las cuales 153 son endémicas de La Hispaniola. Además de ébano verde hay otras especies, algunas muy especiales, como la carnívora Pinguicola casabitoana, que se creía extinta hasta que fueron encontrados algunos ejemplares hace unos siete años en el Paseo Baño de Nubes, en la loma Casabito. Este paseo es uno de los panoramas más espectaculares que se pueden observar en esta parte de la reserva y puede ser visitada por el público.

Otra de las especies más notables de la reserva es el llamado palo de viento, cuyo nombre científico es Didymopanax tremulus, que se caracteriza porque sus hojas se mueven constantemente al ritmo del viento, también están el pino criollo o Pinus occidentalis, y el sangre de pollo o Mecranium amigdalinum.
Hay además diez especies de reptiles y ocho de anfibios. Se han encontrado familias de solenodonte, un mamífero único de la isla Hispaniola que se encuentra en vías de extinción. El

Sendero Baño de Nubes
Este es uno de los pocos lugares que puede visitarse dentro de la reserva. Está a casi mil metros de altura, desde donde es posible apreciar el Valle de La Vega Real y en días claros puede extenderse la visión hasta la Bahía de Samaná.

El trayecto se hace sobre la cresta de la montaña. Al este está el Valle de La Vega y al oeste, Constanza. Todo al alcance de la vista con sólo girar la cabeza.

Se denomina Baño de Nubes porque, debido a la humedad que sube del Valle de La Vega y del follaje de las laderas, una gran cantidad de nubes se forma y cubren el lugar.

Es un bosque húmedo y en las mañanas, aún en los períodos de sequía prolongada, las hojas de los árboles y el musgo en los troncos del Ébano Verde condensan una gran cantidad de agua que queda como rocío sobre las hojas y humedece el suelo. El sendero está señalizado, con láminas que también describen las especies de plantas y animales.

El Arroyazo
Está a varios kilómetros de el sendero entre Las Nubes. Es también de fácil acceso desde la carretera que conduce a Constanza.

Está en el límite sur-suroeste de la Reserva. En ese lugar la Fundación Progressio ha instalado una estación de investigación y una escuela.

El Arroyazo es un balneario cuya corriente nace dentro de la zona boscosa de la Reserva. Al caer, en pequeñas cascadas y entre rápidos, el agua ha formado una gran piscina en medio de una roca inmensa. Esta piscina es usada por visitantes. Es uno de los baños más agradables con aguas que promedian los 14 grados Celsius.

Para los que gustan caminar a pie, se puede llegar a El Arroyazo desde el paseo entre las Nubes por un sendero especialmente diseñado para ello.